lunes, septiembre 04, 2006

Lo que busca un Alquimista I.


La pregunta de los Guardianes de Sabiduría.
Antes hemos hablado muy claramente del objetivo principal de la Alquimia, aunque ahora podemos reflexionar acerca de él con mayor holgura. La mayoría de los estudiosos ha olvidado los secretos que escondían los jeroglíficos egipcios, así como su interpretación multinivel. Lo mismo ha pasado con los jeroglíficos alquímicos...En la actualidad, rara es la persona (y casi siempre lo hace por inspiración divina) que puede entender el lenguaje obscuro de los textos y tratados de los Alquimistas. Si llegáramos a preguntarle a uno de ellos qué es--en realidad--el Oro (Aquello que se esconde tras el símbolo del Oro que los Alquimistas buscaban; ese ORO que NO es el oro vulgar, ya que aurum nostrum non est aurum vulgi), el interpelado diría: "¿Sabes tú decirme quién eres? Obviamente no lo sabes, porque si lo supieras no me estarías preguntando qué es el Oro Alquímico". Y precisamente esta es la pregunta de los antiguos Guardianes de Sabiduría (llamados Dragones): "¿Quién eres TÚ?" ¿Sabes quién eres en Realidad?. Para responder a esto, los Sabios nos dan una pista para no incurrir en equivocaciones: Lo que fuiste es lo que eres, podrás ser y serás, ya que el Ser no deja de ser, porque si dejara de ser estaría en contra de su misma cualidad de ser. Y esto puede sonar absurdo, pero así ES. Así que no puedes responder mencionando un título, ya que el título es algo que adquiriste, y siendo así, entonces no lo has tenido siempre. Tus posesiones no te hacen ser. Todo lo que posees o puedas llegar a poseer es tuyo y será tuyo, de tu propiedad, pero nunca será TÚ. Incluso si me respondieras con tu nombre, te diré que el nombre es una parte de ti, un atributo que guarda, por decirlo así, una característica tuya, pero tú no eres tu nombre. Tu Nombre sólo llegaría a ser depositario, portador de tu esencia, cuando tú llegaras a descubrir Quién Eres, Lo que Eres. Mientras tanto, sólo es una posesión más. Bueno... diremos que la respuesta a la pregunta de los Guardianes es el Pronunciamiento del Ser. Y aquí es donde empieza la razón de nuestra Filosofía. Hay que resolver esta "ecuación". El Ser es igual a...¿qué? Y de ahí partir para descubrir de qué estamos hablando. Partiendo de lo particular a lo general, y luego de lo relativo a lo Absoluto, ¿qué te hace ser? Así, si resuelves esta interrogante, podrás responder todas aquellas que se deriven de ella o que tengan relación con ella. Y definitivamente, en ontología, el Ser está casi siempre ligado a la existencia.Una clave: Si TÚ= lo que te hace ser en el nivel Absoluto...entonces, ¿qué eres tú? ¿quién eres tú? Sólo sabiendo la respuesta a esta pregunta podrás responder (con el simple hecho de ajustar lo absoluto a lo relativo) las que se deriven, como son: ¿Qué hago aquí? ¿Por qué estoy aquí? ¿Cuál es mi misión? ¿Qué debo hacer? ¿Qué puedo esperar? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? entre otras. Entonces, habiendo llegado a este punto, ¿qué te hace ser? Lo material NO te hace ser, eso hay que aclararlo.
El estado de conciencia es el que cambia, el enfoque, el nivel de percepción de la realidad, pues la Realidad es una, la Conciencia es una..."Una sola cosa y una sola materia...es lo necesario en el Arte". Nuestra Materia es una, y con esta sola cosa basta para lograr la Obra, dicen los Filósofos. Entonces, esta cosa única, de la que Hermes habla en su Tabla Esmeralda, sólo puede ser conocida si primero la reconoces en tu interior, ya que quien no reconoce las cosas en su interior no puede reconocerlas en el exterior posteriormente. Es algo parecido a lo que pasa en los estratos (niveles) inferiores del plano astral, que para la mayoría son obscuros y negativos: Quien tiene la luz en su interior, habiendo encontrado, implícitamente, la Fuente de su luz interna, puede ver la luz presente en el exterior que le rodea, ya que para ver la luz del exterior sólo necesita proyectar su propia luz interior para que ésta haga manifiesta la luz oculta en la aparente obscuridad. Y una vez que esta luz interna entre en contacto con la luz latente (velada) en la obscuridad, ésta última se hará manifiesta. Por ello Jakob Boëhme, un Alquimista místico, decía: "El Sol interior tiene hambre del Sol exterior". Esta cosa única está presente en todo. Y para dar una idea de qué se trata esto, utilizaré un símil que puede entenderse en varios niveles, con sólo ajustar el enfoque: La diferencia entre el carbón y el diamante sólo descansa en el arreglo molecular de ambos, pues los dos están conformados por la misma substancia: el carbono. Así, la diferencia entre dos cosas de la misma clase, sólo está en el grado, como señala el Kybalión. Herméticamente se dice que el diamante ha alcanzado un nivel de vibración más alto que el carbón. Así, químicamente se dice que diamante y carbón son formas alotrópicas del carbono. Extrapolando, lo mismo se dice del oro con respecto al plomo en el reino mineral. El plomo ciertamente es muy denso, una de las substancias más densas del planeta; de ahí que fuera usado por los Alquimistas como figura para simbolizar el estado de conciencia más bajo (de menor vibración). Y el oro, como símbolo terrestre del Sol, que es el Arquetipo de la Fuente de Vida (en todos los niveles del ser), de Luz (entendida también como Conciencia) y de Calor (tanto en sentido físico como metafísico), es el símbolo de la Perfección, puesto que este es un metal noble, de alta vibración. Y para los antiguos era la epítome de la perfección a la que podían aspirar--y llegar--los metales imperfectos o vulgares. En el oro, los rayos solares parecen haberse condensado, así como en el plomo las energías densas de la tierra parecieran estar todas presentes. Esto es sólo cuestión de apreciación. Porque el plomo en realidad está soñando que es plomo, cuando en realidad es ORO. Y en lo profundo, inconscientemente, sabe que ya es ORO y por eso muchas veces se conforma con saber eso, pero no se atreve a manifestarlo potencialmente, a realizarlo (hacerlo real) concretamente; no se atreve a transformarse en oro conscientemente...porque, quizás, no sabe lo que implica el SER ORO, o piensa que no tiene la fuerza suficiente como para asumir la responsabilidad de llegar a SER Él Mismo, o sea el ORO...Conoce la vida como plomo (según el plomo entiende la vida) y duramente ha aprendido, tras sucesivas etapas de error-aprendizaje, cómo enfrentarla siendo plomo. Pero no sabe qué pasaría si siendo oro tratara de enfrentarla de la misma manera. Esto último, especialmente, no sirve como justificación, puesto que cuando el plomo haya llegado al nivel del oro, todo en su estructura habrá cambiado, adaptándose a su nuevo nivel. Aquí, al dar las "justificaciones" del plomo, me refiero concretamente a las justificaciones que da el hombre de hoy en día. El ser uno mismo implica una gran responsabilidad que llega a ser asumida, y nadie dice que el asumirla es algo fácil, pero al final la recompensa siempre se hace presente...y muchas veces, antes de llegar al final, en realidad. El peor error de las personas es esconderse y justificarse en su autolimitación y autocompasión, diciéndose a sí mismas y a los demás: "es que no puedo", "es que no lo merezco", "es que alguien como yo no podría hacerlo", "es que no es posible", etc etc...En realidad la persona que dice cosas semejantes alberga un temor inconsciente de enfrentarse a retos y a cambios radicales que alteren por completo su estabilidad y la estructura de vida que ha venido llevando y a la cual, de forma conformista, dice estar acostumbrada. El plomo es aquí un símbolo de la personalidad* imperfecta, que se ha formado al azar, según la crianza, el entorno social, las impresines que recibe día a día, y las experiencias que ha venido experimentando o asimilando, sean éstas buenas o malas (y no todas son motivadoras para su evolucion). El molde, como podemos notar, es imperfecto. Y ciertamente no siempre es fácil empezar corrigiendo el molde, pero lo que sí podemos empezar a corregir de inmediato es nuestra forma de reaccionar ante todo, ante las circunstancias, y nuestra forma de procesar información y asimilar experiencias. La elección es sólo nuestra y de nadie más. Realmente el ser uno mismo es difícil, y se requiere valor para comenzar a ser uno mismo, pero se puede, es posible. Romper con todas las barreras de la mente, los agregados psíquicos (también llamados basura psicológica), las autolimitaciones, los miedos, las ansiedades, los complejos...es difícil en un principio, mientras los fundamentos viejos e inservibles, anticuados, se van removiendo; pero una vez que lo hacen, lo nuevo comienza a asentarse para dar las bases firmes y sólidas sobre las que posteriormente descansará una plenitud consciente. Y esto, en todos los niveles. El Oro es el SER liberado, manifiesto en potencia, señor de su realidad; es el ser libre, en estado de plenitud, consciente de que es la fuente de su propio bienestar. Sabe Todo lo que Es, y se ve a sí mismo como ese Todo. Es una Piedra Viva asentada en la Verdad: una Piedra Filosofal luminosa, digna de ser presentada como don ante la Presencia del Dios de los Dioses, del cual ahora es una perfecta Imagen y Semejanza. Pero, ¿cómo llegar a este estado bendito del ORO? Yo te digo a ti que quieres y ansías el Poder (en todos sus aspectos y manifestaciones), a ti que tienes sed de Sabiduría, a ti que quieres ser presentado como un igual entre los Dioses, a ti que deseas Todo lo Bueno--y lo mejor del mundo--, a ti que buscas consuelo en la aflicción, a ti que necesitas algo externo a ti mismo para ser feliz....A ti que me has permitido estar presente ante tu conciencia, a ti que lees esto, que deseas, que esperas, que anhelas, que quieres, que osas...a ti que gestas tus sueños en el silencio y deseas verlos convertidos en realidades...A ti, hermano en la Obra, te digo: Asiéntate en la Verdad y que la Sabiduría sea tu roca firme, que tu piedra angular sea el Ser que descansa en ti mismo, aunque oculto de ti mismo...Repliégate en Su Templo, donde está presente la Luz que no admite obscuridad; donde se experimenta la Vida Eterna que no admite muerte; donde se contempla la Belleza que no conoce imperfección; donde se manifiesta el Bien que no conoce el mal; donde se contempla la Luz de la Verdad que no admite mentira ni falsedad; donde irradia la Luz de la Sabiduría que jamás se ve opacada por la ignorancia; donde descansa la Fe que no se ve turbada por la vacilación, la duda y la desconfianza; donde se asienta la Paz inmutable; donde se manifiesta el Amor que no admite discordia...donde brilla el SER siempre semejante a Sí Mismo y a nada más. ¡Ahí donde el Inefable se manifiesta en toda su Gloria y Majestad! Abre los ojos y mira el impulso divino detrás de la manifestación obscurecida. Contempla la obscuridad que brilla en la luz; reconócela, enfócate en ella y haz que se manifieste. Entonces, hermano, transmutarás tu realidad, y la recrearás bajo el modelo que tú quieres que sea; serás señor de tus circunstancias, y transformarás las adversidades en oportunidades..."Transmutarás tus errores en Verdad, tus sufrimientos en Libertad, tus ilusiones en Felicidad". Tus sueños devendrán realidades manifiestas tangiblemente. Serás el Templo, la Columna que se convertirá en la Piedra Angular, el morador que ofrece las ofrendas, la ofrenda misma y también Aquél que ahí es adorado por la Eternidad. Primero estarás presente, pero luego, simplemente, SERÁS.
*la palabra personalidad viene del latín persona, que significa máscara.

Que la Gracia del Inefable descienda siempre sobre tu Alma.

Leks Emrys (DarkAlchemist)




2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Tremendo! Muchas gracias por dedicar tus esfuerzos a irradiar esta Luz. Acabo de descubrir tu blog y tu página web hoy, y puedes estar seguro que me tendrás un buen tiempo intentando digerir todo lo que has dejado aquí. Seguramente en algún momento te pondré alguna pregunta referente a los símbolos alquímicos.
Descubrí la Alquimia hace años leyendo el libro 'La Triple Vía del Fuego' de Raphael, libro en el que vi reflejados unos símbolos que yo mismo había intuido haciendo meditación y que describían una 'realidad terriblemente grande y secreta' para mi. Aunque posteriormente he leído unos cuantos libros de Alquimia, muchos de sus símbolos me han quedado velados. Estos símbolos los veo ahora revelados con toda claridad aquí. O al menos con toda la claridad posible para alguien que haya tenido intuición de la Alquimia.
Realmente me apena no ver más comentarios de agradecimiento.
Muchas gracias de nuevo
Andreu

3:41 p. m.  
Blogger Ignacio Riviello said...

No estoy iniciado , soy plomo , anhelo atómicamente ser oro , mi yo interno no expresa su fuerza en mi yo inconsciente , no conozco el mal pues no lo concibo como tal , entiendo de lleno ser oro es aceptar que YO SOY , que el universo es yo por que yo soy el universo , necesito ayuda , estoy en la encrucijada he llegado hasta aquí conducido por la duda del dogma , y estoy seguro que la duda conduce a la revelación de la verdad , no llega el maestro entiendo muchas cosas , y otras muchas no las comprendo , quizá esto no es para mi o yo no soy para esto ? , no lo acepto , he llegado conducido por el mi ego intelectual , por que esta hambriento de transformarse en conciencia pero me he atascado necesito ser guiado en el ocultismo , he llegado solo mi única compañera es la duda ella siempre me guía cuando me pierdo , ansío la sal casi como ella a mi , esta vez derrotó mi ego , necesito ayuda .

4:28 a. m.  

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