sábado, noviembre 04, 2006

¿Magia Negra o Magia blanca?

¿Qué es la magia negra? ¿Qué es la magia blanca? La superstición ha catalogado a ambas como si hubiera diferencia, aunque debemos aceptar que al etiquetarlas por colores, los que lo han hecho han ayudado a las personas que se aproximan a una o a otra a diferenciar los rasgos del carácter de sus practicantes. Se dice que la Magia blanca se llama así porque persigue el único fin de hacer el bien, a uno mismo (el practicante) y a sus semejantes. Y la Magia negra, por el contrario, busca el mal, la destrucción, la decadencia y la entropía, en general. Pero para el practicante que quiere acercarse a la auténtica Magia, que es el conocimiento total de las edades, existe un camino que trasciende ese dualismo. La auténtica Magia no es ni blanca ni negra, simplemente Es. Como el agua que pasa por las tuberías. Es simplemente agua, pero si pasa por una tubería sucia, el agua se ensuciará, y si pasa por tuberías limpias, el agua conservará, relativamente, su pureza original. Todo es cuestión de vehículos, que son los que le dan el tinte a las energías, porque éstas sólo están ahí presentes, en todo lo que existe, y en su estado natural de manifestación son ajenas a las preocupaciones morales de aquellos que desean o aspiran a servirse de ellas. Ciertamente la Magia siempre ha estado en el terreno del secreto, de lo oculto, porque los profanos (los que opinan sobre ella sin conocerla a fondo) siempre tacharán al Mago como un ser sin escrúpulos, maligno, y lo que es peor, como un simple embaucador o charlatán, algo loco si acaso, porque parece que él mismo cree poseer poderes que en realidad no tiene...¡ni puede tener!--según lo que dicen estos "pseudo-sabios". Y luego, buscando escudarse en las supersticiones, cuando no en la ciencia, muchos acusan a la Magia y sus practicantes diciendo que ¡es UNA PRÁCTICA PROHIBIDA POR DIOS! (porque ellos mismos y en persona--así lo creen--escucharon cuando la Divina Sabiduría dio este decreto inalienable por medio de Su Palabra). Y esgrimen argumentos tales como: "Dios prohibe la Magia porque está escrito en la Biblia". Y sí, ciertamente está escrito, pero también hay que tomar en cuenta que esta prohibición fue escrita en un tiempo en el que estaba prohibido que alguien usara dos telas distintas juntas (!) O sea, si los que ahora usamos mezclilla y algodón hubiéramos estado en esa época, hubiéramos incurrido en pecado y en desobediencia a la Ley por el simple hecho de no vestir sólo de mezclilla o sólo de algodón. Como combinamos una camisa de algodón con un pantalón de mezclilla debíamos ser castigados por nuestra desobediencia(!)
Entonces, todo es cuestión de inteligencia, y se habla de acuerdo a los órdenes de inteligencias de la gente. Plotinus, un filósofo neoplatónico dijo: "No existe religión más alta que la Verdad". Y si la Magia es un medio de conocer la Verdad de las cosas, de la naturaleza en su íntima relación con las partes que la conforman, y del cosmos con el hombre, ¿qué tiene de malo seguir a esa verdad y tratar de descubrirla detrás de las tinieblas de las apariencias? En tiempos antiguos, un curandero que usaba remedios naturales, un hombre o mujer de conocimiento, eran llamados "brujos". Un alquimista que era lo suficientemente osado como para practicar su ciencia sin velos alegóricos o analógicos era llamado Hereje, apóstata y Nigromante (el desusado término que abarca la Necromancia y las otras "artes negras"). Un médium era llamado "demonólatra" y Necromante. Un Mago era llamado endemoniado...y así, las imágenes que la gente fanática observaba, no eran más que sombras de lo que realmente era, y esos creyentes miopes no se atrevían a ir más allá de ellas para descubrir la luz de la Verdad. Aquí vemos claramente que el espejo en el que las imágenes se distorsionan es la conciencia humana, el intelecto que discierne. Y si el intelecto pierde esta última capacidad, que es crucial, tenemos que la imagen de algo se convierte en una sombra del original, y no en su reflejo como debiera ser. Todo aquél que desee acercarse a la Magia, debe de contar con una capacidad de discernimiento bastante aguda, ciertamente, para distinguir lo verdadero de lo falso y encontrar la verdad en el aparente error--o en todo caso, reconocer el error donde no hay salida para el argumento y verdaderamente existe una falacia. Pero ante todo, hay que tener en cuenta que la Verdad está más allá de la relatividad bien-mal, y que ésta, por lo mismo, no es ni buena ni mala, sino que simplemente ES. De esto se sigue, implícitamente, que la Magia (la Verdadera Magia) ES. Los practicantes son los que le dan el matiz y los tonos a su energía.


LVX plena.

Leks Emrys (DarkAlchemist)

1 Comments:

Anonymous magia blanca para el amor said...

Desde un punto de vista más amplio, magia designa las creencias metafísicas, cuyo elemento central y diferenciador es la capacidad humana de modificar la realidad sin medios estrictamente causales. La magia en general es también designada a menudo como brujería.

5:26 p. m.  

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